Sentados en el banco del jardín que anhelamos entre las mías pondré tu mano y sin decirte nada, nos quedaremos mirando. Tu, expectante a mis palabras. Me quedaré callado y verás en mis ojos solamente sentimiento. La historia de la vida la llevamos dentro y decirte algo es romper la magia de lo que siente mi alma que no tiene palabras para contarlo. Y te amo, así, en silencio, entre tantas caricias y besos que nos hemos dado. Entre tanto que hemos pasado para estar en este banco mirándonos callados comprendiéndolo todo. Y es ese el amor que nos tenemos, disfrutando del jardín, del canto de los ángeles disfrazados de pájaros y de este sentimiento que decimos con las miradas. Y más aún, te amo
Pasan en bandadas las garzas a la hora señalada y nosotros expectantes para ver su vuelo como si en sus alas llevaran un poco de nuestra fantasía, de nuestras esperanzas, de nuestros sueños. Y amo verte alborotada buscando el lugar preciso para tener la imagen anhelada y así poder guardarla como un instante divino. Y te amo así, con el espíritu exaltado con las ansias de lo halado porque tu también tienes alas y te sientes como hermana de las maravillosas garzas siendo también dueña del cielo. Y te amo así, niña, y te amo mujer que me ama y que la amo.
Tengo sentimientos encontrados. Quiero escribirle al amor y la barbarie humana acongoja mi alma y la destroza. Vive el hombre de la Naturaleza y en su locura no la respeta y con perversidad la asesina. Sin querer llegan las noticias y al tratar de evitarlas más me duelen y lastiman. Y por ello, busco refugio en tus ojos, en la caricia que me brindas, en el abrazo que con su fuerza pueda sacarme lo que llevo encima regalándome alguna esperanza. Y así como yo, la vida te necesita para que la invadas con tu sonrisa, con sueños, con fantasías y traigas calma a las almas. Y por todo esto amada mía es que te pido estés a mi lado en este tormento para que cierres mis ojos y me llenes de cariño y dejarme creer que juntos podamos salvar la vida
El rosal que he sembrado no florece como quisiera con la rosa más bella de toda la comarca pues no produce en tu cara la emoción al verla y la sonrisa se esconde tras un velo de tristeza. Quizás no sea la rosa, quizás sea yo la causa de no crearte alegría y al no escuchar la risa que te producían mis locuras, mi espíritu más se amarga porque se apena con tu tristeza y siento que una lágrima se desborda de mi alma. Y quiero abrazarte y decirte que todo pasa y que quizás con ese abrazo sientas que no estás sola. La incertidumbre me invade de quizás molestarte con el gesto que se me ocurre. Entonces me quedo a tu lado, sin tocarte, sin hablarte, solo para que sepas que tu dolor también lo siento.
Las angustias de la vida pasarán inadvertidas mientras tu mirada y la mía se fundan en el silencio diciéndose cuanto se aman. Ese decir sin palabras previniendo la caricia que tierna y tímida recorrerá los rostros. Y me saciaré de tu belleza hundiéndome en tus ojos apretando tu cuerpo al mío para que sientas el latido y te metas en mi pecho. Y tomarás mi alma ya rendida a tu deseo y más aún a mis ansias de que vivas dentro mío. Porque así es el sentimiento cuando es real lo que se ama, entregarlo todo sin importar nada más que tu mirada mientras me hundo por tus ojos.
El placer de los cuerpos ya ha pasado y nos mantenemos abrazados porque el sentimiento y el cansancio nos hace seguir amándonos desde lo más profundo de las almas. Los músculos se relajan, te recuestas en mi brazo y necesitamos de ese abrazo para entregar más de lo que nos hemos dado. Y siento tu amor invadiendo mi pecho con tanto cariño, con tanto anhelo que quisiera abrir mi piel para que te metas dentro. Cuanto es lo que te amo, cuanto es lo que te quiero que mis ansias no desean despertar este momento cuando realmente hacemos la vida.
Ver salir la Luna sentados en la arena con el cielo estrellado hasta la inmensidad del infinito y la música del mar que eleva los espíritus a la profundidad de los sentimientos. Cuánta belleza, qué maravilloso encanto y en el silencio de nuestros labios, siento que no sería bello si no estuvieras a mi lado compartiendo este espectáculo que nos regala la Naturaleza. Y te amo como esta inmensidad de los cielos, como esta profundidad de las aguas, en la sinfonía de las olas y en la sinceridad de mi alma.
Me levanto en silencio sin hacer el menor ruido para preparar el desayuno que te llevaré a la cama. Habrá una rosa en la bandeja que para traerla, abriré la puerta que quizás haga algún chirrido. Y cuando cargue el alimento mi espíritu estará contento de llevarte la sorpresa para ver en tu cara, media dormida, media despierta la sonrisa de verte atendida. Y me amarás con la bandeja sostenida entre tus piernas y no sabrás si alimentarte o botar todo para abrazarme. Y mientras realizo estas cosas, el desayuno y pensarte, siento el amor más grande por compartirlo contigo. Y te amo
Quizás hoy pueda salir de mi para encontrarte. Llevarte un ramo de rosas, una canción o un poema para que te alegre el día y comerme la sonrisa que este acto te produzca. Quizás hoy pueda liberar el alma del cuerpo y que montada en los vientos pueda golpear tu ventana, la que nunca mantienes cerrada esperando que mi alma a ti llegue. Quizás hoy pueda contarte con los trinos conque las aves me acompañan diciéndote al oído cuanto mi espíritu te extraña y así seducirte, conquistarte aunque sepa que estás enamorada. Quizás hoy pueda como cada día intento lograr que en tu espíritu sientas cuanto es lo que te quiero.
Como tropel desesperado galopan mis sentimientos hasta tu abrazo y sentirte de tal manera como si nunca hubiéramos estado separados. Contagiarte de mis ansias, de mis latidos hasta que los corazones al mismo ritmo logren hervir la sangre. Y amarnos, amarnos con fuerza, con desespero para recuperar el tiempo que nos mantuvo alejados. Y en el primer beso que nos demos, las angustias olvidaremos. Las caricias harán su magia creando un nuevo mañana mientras realizamos nuestros sueños. Y se apretarán fuerte los cuerpos hasta llegar a las almas. Y eso, es amor.
Tiemblan mis manos mientras te escribo. La ansiedad de tenerte puede más que la hoja en blanco que en su palidez está esperando que vuelque todo mi sentimiento. Y lo que tengo es tanto y tanto que no alcanzan estos pobres versos que ni siquiera los pienso porque mientras escribo, te estoy amando. Y recorro tu cuerpo llenándolo de besos. Las caricias en tus cabellos y el abrazo que me regalas. Vibra mi piel, se estremece el alma. Y si me quedo en tus ojos, radiantes, puros, maravillosos se me deshace la pluma de tanto cariño. Y como ves, no me alcanza la hoja en blanco para escribirte y contarte cuanto es lo que te amo.
Noche, silencio. La oscuridad del cielo y el descanso de las gentes me llevan a tenerte metida en mis pensamientos. Porque estás conmigo en los mejores momentos como ahora, que sensible el sentimiento más te ansía y añora. Y pienso en ti acostada a mi lado mientras te miro y te amo sin cansarme de mirarte porque con los ojos te acaricio que es por donde se ve el alma. Silencio, noche y es cuando más estoy contigo como queriéndome meter en tus sueños así como tu estás en los míos y te amo.
Cae llanto desde el cielo. El dolor de la distancia agudiza la nostalgia de mis brazos vacíos haciendo más largo el camino de encontrarme con tu abrazo. Y en este encierro confinado por esas cosas del destino, es que más extraño el que estés a mi lado para decirte que te amo en cada instante del tiempo. Y se llena el ambiente de las caricias que guardo. El aire está impregnado de los besos que te tengo mientras la piel no se ha olvidado del calor compartido en el mismo lecho. Ya no me alcanzan los sueños. Te necesito conmigo para que le des el abrigo a esta alma que te ama.
Acaricio tus cabellos, recorro tu espalda y un amor intenso estalla en mi alma dando gracias a los cielos que tu seas mi amada. Y aprieto fuerte tu cuerpo al mío para que no se escape ni una gota de sentimiento para que sientas completo lo que quiere darte mi espíritu. Es tanto lo que te siento que no me alcanza la piel, ni la carne, ni los besos, ni la mirada profunda que ansía desnudar tu alma. Realmente, no me alcanza porque te deseo, con mi alma ya desnuda acariciando tus cabellos, recorriendo tu espalda sintiendo que es realidad y que este amor no es un sueño.
Los caminos de la vida me llevan a tu encuentro. No importa lo que hayamos hecho porque es justo nuestra historia la que nos tiene ahora en el lugar de lo que somos. Tu, con la sabiduría que ganaste y yo con mi bagaje de aciertos y errores. Imposible retroceder el tiempo. Somos quienes estamos de frente sin importar lo que fuimos antes porque esa historia nos ha forjado para estar hoy amándonos sin ningún conocimiento, porque no es importante. Y tan solo con mirarte saber cuanto nos sentimos. Y yo se que me amas y tu sientes que te amo.
Sacó otro botón la rosa y una mariposa vino a saludarlo. Los colores se combinaron sin saber quién era la una o quién la otra. Al igual que nuestras almas que se juntan y se desplazan por los mares del sentimiento haciendo una la vida enredando los dos cuerpos. Mariposas son nuestros sueños que se reflejan en tus ojos tiernos y tan llenos de cariño. Y ahora, mientras te pienso y escribo, se me deshace el espíritu queriendo abrazar tu imagen que siempre está conmigo por los jardines del destino que me llevan a tus brazos. Y te amo, y te amo y solo encuentro estos versos como espejo de mi sentimiento para decirte en palabras lo que mi alma siente.
Y llegará el nuevo día cuando se abran las puertas a la vida. Reanudará el barullo citadino. El sonido del movimiento entre máquinas y espíritus volverán a dejarnos sordos de los sentimientos que en el silencio, hemos ganado. Volverán a estar los cuerpos apretados en transportes insuficientes corriendo contra el tiempo sin de verdad, llegar a ninguna parte. La ansiedad de la supervivencia pareciera que fuera ella la causante de tal tumulto. Y me evado y me escondo de toda esa tormenta labrando la tierra en los campos de mi conciencia amando la naturaleza mientras siembro semillas de esperanza. Y tu mi ansiada amada abonas el sentimiento con tu alegría dándome fuerzas con tu sonrisa para lograr un mejor mañana. Y en cada hueco que hago con la pala sueño que germinarán las caricias deseando que nuestro amor algún día pueda contaminar al mundo con la locura de amarnos.
Abre la ventana, deja entrar a la brisa que ella sin prisa te lleva como caricia todo mi sentimiento, el que no puedo darte por esta distancia que nos encierra y acorrala acrecentando las ansias de un abrazo, de un beso. De tenerte a mi lado y decirte cuanto te quiero. De hundirme en tu mirada y ver en tus ojos reflejada la belleza de la vida. Ten abierta la ventana para que la brisa te lleve esto versos de mi corazón abierto diciéndote que te amo.
Tengo tanto para decirte, tanto para entregarte que con solo mirarte se me enredan las palabras. Se me traban en la garganta y se arruman en el pecho. Inquieto el sentimiento solo quiere abrazarte, muy fuerte apretarte y que sientas en el tuyo las ansias de cobijarte, de ampararte, de acariciarte juntando tu alma con la mía. Y no digo nada mientras te sigo mirando mi amada con las palabras atragantadas por lo mucho que te quiero. Y aunque no pueda decirlo, más que quererte, te amo.
Besa el mar la arena regalándome la inmensidad de las aguas. A mi paso voy dejando las huellas que el viento borrará para que otros dejen las suyas. Y así pasa el tiempo, incontrolable, indomable dejando su marca en la conciencia y en el cuerpo. Camino por la playa, ya no corro. La gacela que llevaba dentro necesita su descanso al igual que el león que creía poderlo todo. Ni siquiera voy trotando. Voy despacio caminando disfrutando el espectáculo que me regala la Naturaleza. Y a esta altura de los años, cuando la calma me ha llegado, pienso en ti acompañando mi paso y me doy cuenta que he ganado al disfrutar tu presencia. Porque amar, he amado pero nunca como te amo.
Vuela la nube de nuestros sueños aunque el mundo esté enloqueciendo, pero nosotros estamos en otro universo donde reinan las aves, los jardines y las flores creando un paraíso de sentimiento. Mi mundo son tus caricias, tu mirada, tus besos y ese amor intenso que nos confiamos en silencio. Y te amo abriéndose mi pecho para que en él te cobijes, dejando que te arrulle al compás de un te quiero. No importa que el mundo enloquezca. Ya estamos los dos locos de tanto que nos queremos.
Sale el sol en la mañana trayendo nuevas esperanzas alimentando las almas de triunfar en este día. Disfrutar tu sonrisa, deleitarme con tu palabra. Sentirte andar por la casa y gozar cada caricia que a veces, solo nos damos con las miradas. El beso de la despedida al comenzar la jornada y aunque sea como ayer, me es nuevo en esta mañana como cada día de la vida que adoro amanecer contigo. Porque tu eres eso, mi esperanza, mi sueño, mi realidad convertida en la escencia de la existencia. Y te amo porque sin ti, nada tiene sentido.
Siento tus manos recorrer mi cuerpo apartándome del mundo y entrar al universo donde la mente se borra y solo queda el sentimiento. Y te amo con un amor profundo, con el cariño liberado y la ansiedad de meterme dentro tuyo por tus cabellos, por tus ojos, por el pecho para poder completarme. Porque eres parte de mi y con todo lo que he vivido, se que eres mi mejor parte.
Los tiempos van cambiando. Lo que vivimos ahora es gran parte de la historia como que unos cuantos idiotas manejaron la salud de las gentes. Todo es controversia, nadie los comprende y mientras se sigue compitiendo por el poder y riquezas, continúan muriendo pueblos en las calles hoy desiertas. Si, habrán cambios. Serán más los esclavizados, las necesidades serán supremas. El hambre será pandemia y seguirán los pueblos callados por la fuerza intimidados porque hasta los valientes tendrán miedo. Si, los tiempos van cambiando y lo que será bueno para pocos acabará con el ser humano. Hoy no nos vemos las caras tapadas por unas máscaras para evitar el contagio. No se da la mano, los besos en las mejillas quedaron cancelados y el amor se irá perdiendo porque debemos estar alejados por una supuesta epidemia inventada por la ambición de poder y de riquezas a costa de la vida.
Te busco en mis sueños, entre mis brazos vacíos, entre los besos que nos debemos, entre las caricias que no nos dimos. Te busco entre los campos y sembradíos, entre los jardines florecidos pidiéndole a las mariposas que me ayuden a encontrarte. Es tanto el desespero por hallarte que le pido a los mares que te envíen mi mensaje. También le ruego a los cielos, a cada estrella del Universo y a cada brizna del aire que mi espíritu está lleno de esperanzas para darte, de besos intensos, de miradas profundas, de caricias interminables. Y a pesar que no te encuentra nadie, mi alma no se resiste, no se da por vencida y te sigue buscando contra todas las adversidades porque te amo.
El mar, la arena y la inmensidad del cielo que siempre nos rodea. Tras nosotros la pradera que baja buscando la costa mientras vamos dejando la huella en la realidad de nuestros sueños. La aventura de la vida tiene muchas piedras, acantilados, abismos y tras cada valla que nos puso el destino hubo una sonrisa diciéndonos que hemos triunfado. Pues hasta aquí hemos llegado superando muchas adversidades y pueden haber más tormentas y huracanes pero ya tenemos la herramienta para seguir adelante. No hay de otra, la vida está al frente y un paso hacia atrás debe ser solo para coger impulso.
Goza la vida cuando tu rostro está en mis manos y el amor en los ojos invade el espacio mientras estallan los pechos de tanto sentimiento que es imposible controlarlo. Con tanta profundidad nos amamos que con solo mirarnos, así, como nos estamos mirando, sobran los cuerpos, están demás las manos y sin decirnos nada, sin siquiera besarnos nos quedamos apretados tan solo con las miradas en este inmenso cariño. Y es tan tierno y tan divino que este instante quiero hacerlo eterno.
Está el campo abierto esperando su cultivo y cada semilla que se siembre será la esperanza de un mejor mañana. Y habrá muchas semillas regadas así como mis caricias siembran amor en tu alma. Y aquí, con el azadón y la pala voy labrando la tierra pensando en ti mi amada que en el hogar me aguardas. Y amo mi faena porque tendrá la mejor recompensa. Llegar a tus brazos sin importar mi cansancio porque tu sonrisa todo lo llena. Y te amo como amo a esta tierra porque es esperanza, es vida como los besos de tus labios, como la mirada que me brindas pidiendo que te siembre de caricias que florecen de mi alma.
Ya he andado un trayecto largo en el camino de la vida. Fueron cambiando las ideas, las ansias, los sueños a medida que la energía se fue debilitando con el cuerpo. Hasta han cambiado los sentimientos. Soy menos vulnerable, mucho más sincero y no me cuesta tener abierta el alma para poder disfrutar cada demostración de cariño que me regala la vida con la naturaleza o con los humanos. Los soles y tormentas me han curtido y me es más fácil encontrar la salida en los malos ratos. Si, he envejecido y llenado de experiencia y con todo este bagaje amada mía, puedo decirte que te amo, con la sabiduría de los años, con la piel marchita, con el corazón abierto y con mi alma abrazando la tuya.
Nos hablamos en silencio dejando que los sentimientos inunden nuestros pechos haciendo inútiles las palabras. Tan solo las miradas para decirnos todo mientras la ansiedad del abrazo, de la caricia, del beso nos lleve al deseo de amarnos. Y me amas y te amo queriendo cruzar los cuerpos para que se encuentren las almas. El paisaje son tus ojos en esa dulce mirada sintiéndote feliz y amada entregándote en el refugio entre mis brazos y mi pecho. Y en esa nube de sentimientos flotamos con un amor tan intenso del cual nunca quisiera despertarme.
Canta la lluvia en el tejado y gota a gota acompaña la nostalgia en su recorrido por la ventana llenándome con añoranzas de tiempos pasados. La ansiedad de sentir tu mano mientras andábamos por los campos y me enseñabas los nombres de las flores silvestres que se presentaban a nuestro paso. La alegría de sentirnos, la ansiedad de abrazarnos, el deseo de besarnos compartiendo el sentimiento con la inmensidad del horizonte sin pensar en nada, solamente sentir que nos amamos. La lluvia me trae recuerdos de los mejores momentos que hemos soñado mientras la angustia me dice cuanto es que te amo.
Divago entre deseos y angustias porque la libertad que ansío es para entregarme a tus brazos. Volver a ver tu rostro, embriagarme en tus ojos y decirte que te amo. La crueldad de este encierro es que aleja a los cuerpos de entregar su sentimiento. Y por más que tu alma sienta porque se que te sucede lo mismo, no me alcanza el pensarte, el extrañarte porque mis manos se mantienen vacías y el corazón, alborotado. Como si estuviera en el desierto veo el espejismo de tu presencia. Y desvaría la conciencia entrando en la locura hasta cruzar los brazos en mi pecho como abrazando la ilusión que mi mente genera. Y si, confieso que estoy demente, si, loco por amarte.
La ciudad quieta, parece vacía. Ha callado la maquinaria y se escucha el sonido de la vida. Los trinos, la brisa y hasta los espíritus que aún descansan. Y en este concierto de silencio y calma vienes a mi amada porque quisiera compartirlo contigo. Trae el recuerdo las veces que al alba pintábamos el cielo de azules y amarillos y muy pegados en nuestro nido mezclábamos el calor de los cuerpos. Y te amo, en esta distancia que nos impone el destino, besándote y acariciándote en la nostalgia a la que me arrastra tanto sentimiento.