miércoles, 20 de noviembre de 2024

Tormenta

Caen las gotas,
no hay qué las detengan.
No existe mayor poder
que el de la naturaleza.
Aún resisten las tejas
y los vidrios asegurados.
Puede pasar la tormenta,
estamos bien cobijados
mientras crepiten los leños
en el hogar que tanto amamos
y nos amparemos en un abrazo
combatiendo la lluvia y el frío.
No más que una caricia,
quizás un beso, una sonrisa
y la tempestad pasará de largo
como todas en la vida
sabiendo que tras las nubes
siempre el Sol brilla.
Solo es una tormenta
que nuestro amor acrecienta
y la cobija que nos cubre
une más a nuestras almas.
Daniel Valdman.