porque es otra manera
de regalarte mis caricias,
mis sueños, mis anhelos
y todo lo que alcance
en mis fantasías
porque al contigo compartirlas
es como si lo estuvieramos viviendo.
Estube en nuestro jardín
sintiendo que me mirabas
y cada pétalo que tocaba
una sonrisa brillaba en tu cara
por mi trato con la naturaleza
y sin que tu lo supieras
la caricia que a las flores les daba
era a ti a quien acariciaba
con cada roce, con cada palabra
que a los pétalos les susurraba.
Y así transita mi vida
imaginandote tras la ventana
gozando cada día
de tu sonrisa enamorada
de este humilde jardinero
que cuida el jardín de nuestras almas.
Daniel Valdman.