que me da temor el moverme
para no despertarte
y alterar quizás
el mundo que transitas.
La respiración suave,
la quietud del cuerpo
y la entrega total
a desaparecer de la rutina.
También es un acto de amor
la confianza que me brindas
entregándome lo más profundo
con lo que sueña tu alma,
aunque quizás no lo entienda
porque tu silencio
apaga las palabras
y solo tu descanso
palpite sobre mi pecho.
Y me siento feliz de ser la cuna
y la almohada de tus secretos.
Daniel Valdman.