aunque el Sol no haya salido
dejando ver los contornos
de los cerros hasta ahora oscuros.
A cada hora cambia el paisaje
porque la claridad estimula los colores.
El verde se hace más natural
al alcance de los ojos
y tu reflejo en la ventana
completa la vista que tengo
dándole belleza al panorama,
dándole vida a mis sentimientos.
Y te amo, con la luz del sol o nublado,
así, mirándote desde lejos
viendo un cuadro
del que no me había inspirado
con tu imagen mezclada con los cerros
y mi amor abrazándote a la distancia.
Daniel Valdman.