a la que te ofrecí
declarándote mi amor.
Ya se contaminó
bajo los pasos del hombre
pisoteando los sueños,
las fantasías del universo
y los sentimientos
que bajo su luz te regalaba.
Se acabaron las noches
que junto al mar nos reclamaba
quedándonos hasta largas madrugadas,
que continuaran los abrazos y los besos
teniéndola como testigo
del amor que nuestros corazones formaban.
Se fue la Luna tras expediciones humanas
buscando nuevas esperanzas
de continuar con la vida,
que, tras competencias de tecnologías,
no se sabe si es la vida
o quizás nuevas armas.
Pero se acabó la Luna amada
y mi corazón,
sigue estando entre tus manos.
Daniel Valdman.