ladrillo tras ladrillo
poniendo la esperanza
de encontrar a alguien vivo.
Se buscan los sonidos
que podrían dirigir el camino
de encontrar el suspiro
haciendo que el esfuerzo
no llegue a ser en vano.
Se abren huecos por todos lados.
No alcanzan las manos
para quitar tanto escombro
y las máquinas con cuidado
tratan de despejar el ambiente.
Entre todo lo malo hay algo bueno
y es que no llueve
ayudando mucho al rescate.
No hay descanso,
el tiempo apresura.
Tampoco se escondió la Luna
y brilla aún durante el día
como tratando de ayudar
para encontrar a quienes se buscan
dando un poco más de su aliento.
Daniel Valdman.