Hace tantos años,
yo joven y casto
y tu hermosa y virgen.
Sin conocer el amor
cada vez que nos mirábamos
nos sonrojábamos
callando todos los sentimientos
por pena, por vergüenza
o quizás por no saberlo
cómo vencer los miedos
de recibir un no como respuesta.
Ignorantes quinceañeros
que sin saber compartir un beso
nos contentábamos con mirarnos
reprimiendo en el silencio
lo que las ansias deseaban.
Hace ya tanto tiempo
de cuando te acompañé a tu morada
y las manos se rozaron
callando todas las palabras
mientras que los labios se encontraron
y los sentimientos estallaron
como un sueño tan buscado
casi imposible de creerlo.
Si, de eso hace ya tanto tiempo
y sin embargo,
seguimos cojidos de las manos
ya con hijos y nietos
cada día reviviendo el sueño
de cuando fuimos virgen y casto,
y éramos quinceañeros.
Daniel Valdman.