y tus sueños y esperanzas
van junto con las mías
como tomados de la mano
bamboleándonos en el tren de la vida.
Y siento tus caricias
compartiendo el mismo lecho
con la almohada de testigo
en un mismo sentimiento
donde quedan callados los besos
y la mirada profundiza
tratando de llegar a las almas.
La lluvia en este día
incita a quedarse entre cobijas
compartiendo el calor de los cuerpos
y el sabor de los alientos
mientras los ojos se esfuerzan
para quedarse abiertos.
Un ratito más pide la pereza
mientras el esfuerzo de levantarse
se pierde en algún firmamento
y seguimos soñando
así, juntos abrazados
porque las cobijas,
no quieren soltarnos.
Daniel Valdman.