martes, 30 de junio de 2026

Sueños

Cepille el corcel
para que se vea brillante
y lustré la montura
para ir a buscarte
y emprender el hermoso viaje
que haremos juntos
por los senderos de la vida.
No importa el destino, 
solo necesito tus caricias
y que te sujetes fuerte
al contorno de mi cintura.
El Sol abrirá nuestros caminos
iluminando con pasión los sentimientos
que entre besos y abrazos será testigo
de la realidad que haremos
en la mágica aventura.
Cabalgaremos sobre los sueños
llevando provisiones en las alforjas
y varias mantas con calor
para defendernos de las noches.
Lo más importante 
es que no te sueltes
hasta que lleguemos 
al final del horizonte
donde harmos parte
del amor entre la tierra y los cielos
mientras los corazones sigan palpitando
y mantengamos vivos los anhelos
de jamás nunca separarnos.
Daniel Valdman.

lunes, 29 de junio de 2026

Caricias

Tersa tu piel entre mis manos
que me dá pena acariciarte
con las asperezas de la vida
donde han quedado fundidas
los esfuerzos del trabajo.
Y por ello mis caricias
flotan sobre tu ser casi sin tocarte
pues es tanto lo que me inhibo
al tener miedo de lastimarte.
Y si te miro 
con un silencio acariciable
es que por tus ojos
quiero descubrir tu alma
para amarla sin tocarla
con la rudeza de mis callos.
Y es así como te amo,
con el corazón en las manos
y el sentir en el alma.
Daniel Valdman.




sábado, 20 de junio de 2026

Viaje

Ya está lista el ave de acero,
solo espera a sus pasajeros
para llevarlos a los destinos.
Remontará sobre los cielos
augurando un buen arribo
mientras la gente inquieta
imaginando sus altares reza
por tener un afortunado vuelo.
El equipaje ya cargado,
las escaleras funcionando
y un espíritu de temores y alegrías
va llenando la cabina
mientras cada uno busca su asiento.
La aventura ya comienza.
Se solicita cerrar los cinturones,
aceleran las turbinas
para comenzar el recorrido
que va avanzando por la pista
hasta la velocidad adecuada
y así emprender el vuelo.
Cada vez la ciudad se ve chiquita
y las nubes al alcance de la mano.
La gente se va tranquilizando
pues ya están en camino
acercándose a los destinos
con lujuria y un poco de miedo.
Y cuando ya pise la rampa
señal que he llegado,
terminaré de narrar este cuento
con un poco de suspiros,
agradeciéndole a los cielos.
Daniel Valdman.

viernes, 19 de junio de 2026

Legado

Navego en el mundo de los recuerdos
y las imágenes se confunden en el tiempo
como películas mudas sin sonidos
ni  palabras que puedan describir
las historias completas.
Algunas me causan arrepentimientos
y otras, instantes de alegrías.
Y sin embrago muchas,
quizás la mayoría, 
se han de quedar sin respuestas.
Es muy largo este viaje,
quizás por todo lo que he vivido
tratando de no dejar nada al olvido
ahonando en cada uno de los resquisios
donde la mente quiera ocultarlos.
Si, es cierto, han pasado muchos años
y con mi niña sigo jugando
aunque ya sea abuelo de sus hijos.
Y he de seguir viviendo
aún después de que mi hora haya llegado
en cada una de las maromas
que juntos hemos inventado
y ella le enseñe a sus crios.
Se que en algún lado
mi huella he de haber dejado
y quizás esa sea 
la razón de mi existencia.
Daniel Valdman.

jueves, 18 de junio de 2026

Deporte

Ya no suenan las campanas
anunciando los mediodías
como antes en mi infancia
que a cada hora sonaban
alertando para concurrir a las misas.
Y los domingos más temprano comenzaban
para que igual madrugacen
aunque sea día de descanso.
Silenciaba la campanita del tranvía
para decir que había llegado
a la parada señalada 
cada cuatro cuadras
hasta el fin del recorrido.
Domingo, día de futbol
y la calle se cerraba
porque en ella se jugaba
la gran final del barrio.
En la portería se encontraba
el que menos jugaba 
si no quería ser el árbitro.
Y en el medio de la calzada
el balón se disputaba
sin que se pudiera aclarar
quienes eran los de cada bando.
Mientras dentro de las casas
las mamás preparaban 
las salsas que a las pastas condimentaban
ya sean espaguetis, raviolis o tallarines
pues el hambre daba para todo
tras el cansancio del deporte
que pude vivir en mi infancia
y que hoy ya no existe.
Daniel Valdman. 


miércoles, 17 de junio de 2026

Aventura

Montémonos en un barquito de papel
y salgamos a descubrir el mundo.
Dejemos que nuestros ojos se asombren
de todo aquello nuevo
con que la vida nos sorprenda.
Arriemos bien las velas
para que el viento nos apoye
y que las olas nos salpiquen
diciéndonos que no tienen destino.
Permitamos que el mar enbravecido
nos haga danzar en la cubierta
disfrutando cada instante
entre la mar y las estrellas.
Metámonos en la selva,
descubriendo las palmeras
de cualquier isla desierta
sin inscribirla en ningúna carta.
Dejémos que el sol nos ilumine
y que la luz de la Luna
nos arrulle entre estrellas.
Y si quieres que naveguemos
sin buscar ninguna meta
te dejo el timón para que emprendas
la dirección que se te ocurra.
No hará falta la brújula
ni tampoco los compases
porque al ritmo que tu avances
más te abrazará mi cariño
y seremos un par de niños
viviendo en la aventura de amarnos.
Daniel Valdman.


martes, 16 de junio de 2026

Batalla

Desde lejos se ven las centellas
y quizás esa tormenta
pueda llegar a nuestros lares.
De que traiga lluvia no se sabe,
quizás solo sea una batalla
de las que se luchan en los cielos.
Todavía hay neblinas en los cerros,
es señal de que hasta aquí no llega
pero prevenir vale la pena
mucho antes de que sea ya tarde.
Los ángeles furiosos
disputan entre ellos
mientras nosotros en la tierra
recibimos las consecuencias.
Es muy grande la naturaleza
haciendo que no haya mal
que por bien no venga.
Pero hay veces
que se acaba la paciencia
y nos incita a mal obrar
para solucionar el problema.
Hasta ahora la tormenta no llega
y a lo lejos siguen las centellas.
El espectáculo es hermoso
y nosotros, aqui en la tierra,
seguimos dependiendo
de lo que suceda allí en los cielos.
Daniel Valdman.

lunes, 15 de junio de 2026

Madrugada

Son las cuatro de la mañana
en un día festivo.
La sombra de la noche
acompaña el silencio de las máquinas
descansando un día más
los músculos de acero.
No hay voceadores
ni vehículos que su ruido exalte.
La ciudad está quieta
dejándome disfrutar el paisaje,
el silencio y la soledad
mientras el mundo descansa.
Y pienso en ti
reproduciendo en la mente
el calor de tu cariño,
la suavidad de tus caricias
casi pidiéndome permiso
y la expresión de tu rostro
cuando te quedas mirando
el perfil que te regalo
compartiendo el mismo lecho.
Y estoy soñando despierto
abusando de tu sentimiento
aunque yo sienta lo mismo.
Gracias por amarme tanto,
sabes que te entrego mi alma
en esta y en todas las madrugadas
mientras la ciudad descansa
y los ruidos de la vida
han desaparecido.
Daniel Valdman.


domingo, 14 de junio de 2026

Futuro

No es tan fácil
entrar al mundo de los sueños
sin que la tecnología
los haga realidades.
Los poderes de las máquinas
desplazan a la capacidad humana
sin tener el calor del sentimiento
ni la razón de la justicia.
En la carrera competitiva
solo cumplen las órdenes
dadas por otras máquinas.
Y así, el hambre llega
pues la humanidad queda relegada
a mendigar un trabajo
con el que pueda
llevar una hogaza de pan a su casa.
Entonces cambian los sueños
para convertirse en necesidades
ya que la maquinaria
mucho más velóz, más rápida,
le roba el tiempo al humano
dejándolo a un lado
porque ya no es necesario.
Se está viviendo el futuro
y a mi, me duele el alma.
Daniel Valdman.

viernes, 12 de junio de 2026

Cielo

Se tiñen de colores las estrellas
formando guirnaldas de corazones
irrediando más luz a tu belleza
mostrándo que del universo eres la reina.
El cielo completo hace la fiesta
que hasta el Sol se puso su corona
sintiéndose magro ante tu presencia
ocultándose entre los atardeceres.
Y voy detrás de ti, humilde cometa,
salpicando de versos tu camino
siendo tu vasallo y tu poeta
disfrutando del cielo 
que es toda una fiesta.
No puede mi espíritu resistirse
y estalla en sinfines de sentimientos
creándome una eterna sonrisa
sintiendo el orgullo 
de que eres mi dueña.
El amor todo lo puede
y yo soy feliz con este sueño.
Daniel Valdman.

jueves, 11 de junio de 2026

Nocturno

Cómo no amarte
si comparto mis sueños
fijándote a la almohada
para acompañarme en el viaje
que tengo hacia tus brazos.
Tu rostro ocupa mi descanso
y me hace volar
por la suavidad de tus caricias
y saboreo tu aliento
en cada uno de los besos
que me empalagan en el reposo.
No se si te has ido
a recorrer el universo
porque tu eres el anhelo
que tengo en la vida.
Y cada noche
con mi alma estremecida
te busco entre los sueños
que ya no tendré en la mañana.
Daniel Valdman

miércoles, 10 de junio de 2026

Viaje

Preparo mi partida.
Revisaré las velas
para no perder
la más leve brisa.
El océano me espera,
el mundo me llama.
Las condiciones son perfectas
para lanzarme a la aventura.
Las olas me claman
bamboleando la barca
y llenando de espuma
la popa y la proa.
El entusiasmo no se limita,
brilla en todas las acciones
y la mar regala sus canciones
al mismo ritmo que la brisa.
Solo me queda 
soltar las amarras,
levar el ancla
y ponerle frente
a esta inmensidad de agua.
El trayecto está listo;
la vida me aguarda.
Daniel Valdman.

martes, 9 de junio de 2026

Espasmo

Me recuesto sobre los laureles 
de la conciencia
y un bello y joven rostro
aparece en la memoria
haciéndome sentir
un espasmo de cariño
que me estremece todo el cuerpo.
Por qué dejamos de vernos
siendo tan románticos y tiernos
es la duda que me atormenta
al no saber nada de ella
que de seguro ya tendrá sus nietos.
Que rápido ha pasado el tiempo
y cuantas vueltas ha dado la vida.
La razón de mi partida
quizás tenga millones de excusas
pero lo que ahora siento
es como si todavía 
la estuviera viendo
y a su vez amando.
Quizás sean juegos
entre la conciencia y los sentimientos
que nunca se habrán acabado
y que un retazo de ellos
vuelve a encenderse
tras haber pasado tanto tiempo.
Y no se si hoy me viera
quizás no recuerde mi presencia
en un instante de su vida
y casi seguro nunca habrá sentido
lo que hoy el recuerdo
me trae con cariño.
Daniel Valdman.

lunes, 8 de junio de 2026

Fotos

Aveces miro unas fotos
y me cuesta reconocerme.
Tantas historias pasaron por mi rostro
que dejaron sus marcas
en cada transcurrir del tiempo.
Y así como no me hallo
en cada imagen que sostengo
tampoco reconozco 
un monton de seres nuevos
que justamente nacieron
para ser la generación que me precede.
No puedo hubicarme cuando fueron
ni coincidir las fechas con los sucesos.
Se lo que ha pasado
pero no recuerdo cuando
y hasta los nombres se me han olvidado
y jamás nunca las fechas de cumpleaños.
Miro las fotos que tengo en mis manos
y el espejo que me reproduce
me cuesta mucho creerlo
y me separo de mi cuerpo
como diciendo que me he transportado
para mirarme de lejos
entre recuerdos y olvidos,
entre historicos momentos
que no se cuando fueron.
Pero hasta aquí he llegado
para contar una historia
de la que ya no recuerdo.
Daniel Valdman.

viernes, 5 de junio de 2026

Fantasías

Estalla mi pecho
por el amor que te guarda.
Enloquecidas las ansias
atropelladas por mi alma
mientras el espíritu travieso
empuja tu recuerdo
aunque estés frente a los ojos
que no dejan de mirarte.
Y tomarte las manos
no me alcanza
para que sientas el latir
de la pasión que me embriaga
y te contagies del sentir
en mi espírito, mi razón y mi alma
que ya no  cabe en el cuerpo
pareciendo que la piel
no resiste tanto sentimiento.
Si, te amo
y la locura de tenerte
fijada en mis pensamientos
no pretende otra cosa
que juntarnos en un abrazo eterno
para volar por los cielos
de nuestras fantasías.
Daniel Valdman. 

jueves, 4 de junio de 2026

Tiempo

Demasiado rápido pasa el tiempo
que no me deja coincidir
las fechas con los recuerdos.
Se me hace inutil el querer saber
cuando fue esto o cuando aquello.
Las páginas de mi historia
aparecen muy mezcladas.
Hasta los días de cumpleaños
de la gente para mi cercana
debo escribirlas en un diario
o en una agenda llegado el caso
para tenerlo presente y no olvidarlo.
Hasta el mío se me pasó por alto
que por un suceso fortuito
descubrí que se me había pasado
y que dos días antes
había sido mi cumpleaños.
Pasa muy rápido el tiempo 
sin que se detenga la Luna o el Sol
o el minutero del reloj
que no se cansa de dar vueltas.
Y así será hasta que envejezca,
cuando el último aliento ya esté más cerca
no me importará en cuantas vueltas
le pude haber ganado al tiempo.
Daniel Valdman.



miércoles, 3 de junio de 2026

Calesita

No obtendrá ningún premio.
No saldrá en ningún periódico,
ni siquiera en algúna revista
de esas que hablan 
de personajes importantes.
Pasará desconocido
para el mundo entero
pues nadie se habrá fijado
en su existencia.
Pero en su labor cotidiana,
esa de todos los días,
llavaba a su corcel
al que amaba y le obedecía
conociendo la rutina
a la que el hombre lo amarraba.
Se sentía bien pago
con la risa y gritería 
y cuando la clientela mermaba
hacía girar el carrusel
con los niños que se encontraban
dejándolos soñar sin cobrarles nada.
Y la música sonaba
atrayendo a la gente
y al que no le alcanzaba la plata
para poder pagar la entrada,
lo hacía subir a escondidas
para que le pague con una sonrisa
y quizás, ganarse la sortija
que en su mano mágica esquivaba.
Nunca supe como el hombre se llamaba
pero fue el personaje de mi infancia.
Daniel Valdman. 

martes, 2 de junio de 2026

Otoño

Cuando el cansancio
proclama su presencia
y el músculo desobedece
la orden de alistarse
y la vida corre sin detenerse
exigiendo lo que ya no puede darse
pues el tiempo ha pasado
y con él fue cobrando
los esfuerzos que aveces
no eran tan necesarios.
Pero la vida ya está hecha,
para retrocederla no hay manera
y la historia ya escrita
puede hallar a alguien que la lea
y que en algunas hojas encuentre
lo que la experiencia enseña,
con ello ya valió la pena
haberla escrito con sus rimas y sus prosas.
Si, el tiempo pasa
y en el árbol del calendario
se fueron marchitando las hojas
despegándose de las ramas
al entrar en el otoño
con los cabellos plateados
muy cerca del descanso
tras haber disfrutado la vida.
Daniel Valdman.

lunes, 1 de junio de 2026

Ásperas

Se resecan las manos,
los guantes no alcanzan
y las manos se ponen asperas
dándome pena
de regalarte una caricia.
Es tan suave tu piel
que me duele tocarla
estando asi por la labranza
de cavar con la pala 
o empujando la trilla
haciendo los surcos para las semillas
que serán el fruto algún día
que llene nuestra mesa
o que llevemos al mercado.
Es la maravilla de vivir en el campo,
viendo crecer la vida
con cada semilla que germina
y que después se hace árbol.
Y aunque te parezca mentira,
me dá pena darte una caricia
con mis ásperas manos
aunque con tan simple acto, 
también hacemos crecer la vida.
Daniel Valdman.