crecen los jardines
mostrando sus pimpollos
como esperanzas de colores y alegrías.
A todo quien los mira
le producirá una sonrisa
contagiado por la inminente
nueva vida.
Y así es la Naturaleza
que siembra jardines
hasta en las almas más secas
invadidas de soledades,
de angustias y de penas
sembrando flores nuevas
donde se ausentaban las sonrisas.
Y comparto contigo mis alegrías
tratando de que me acompañes
en este gran y hermoso día
para disfrutar del jardín
que cultivamos en nuestras almas.
Daniel Valdman.