y la historia no cambia.
Enfrentamientos y batallas
sin ideales ni motivos
para satisfacer ambiciones
despreciando la vida.
Se destruyen las familias
desapareciendo seres queridos
enviados al combate
sin razones ni sentidos.
Mirada desde una estrella
la Tierra es un punto perdido,
sin luz propia que le de brillo
sin barreras ni fronteras
para que alguien diga
que el planeta es mío.
Tras cada sepultura
se ponen ramos de flores
mientras siguen disparando los cañones
sembrando terrenos de tumbas
demostrando que la muerte
es más importante que la vida.
El tiempo pasa
y la historia no cambia.
La ambición desesperada
sigue creando las armas
en vez de sembrar
paraísos de flores.
Daniel Valdman.