juntos hemos pasado
sin tener inviernos crudos.
Cada día un sol brillante
aunque estuvieran los cielos oscuros
y la lluvia muy intensa
no dejase salir al campo.
Cuantos capullos hemos sembrado,
cuantas rosas vimos marchitarse
mientras el tiempo de la vida
en nuestros rostros creaba arrugas.
Y así, sorteando tormentas
que a veces eran huracanes,
jamás tuvimos inviernos
que pudieran ocultar
nuestras primaveras.
Daniel Valdman.