ocupando todo su espacio
con sus pétalos blancos
y su centro amarillo.
Tienen su propio sol
iluminando los jardines
incitando a las otras flores
que también hagan lo mismo.
Y se alegra mi corazón
al disfrutar tanta belleza.
Que grande la naturaleza
al regalarnos tanta vida
para poder compartirla
con nuestros espíritus
y nuestra mente.
Es muy poca la matera
para albergar nuevos capullos
queriendo ya abrirse
tratando de encontrar su espacio.
Hay que agrandar la matera
para seguir disfrutando.
Daniel Valdman.