sábado, 20 de diciembre de 2025

Río

Llegando al río
me quedo parado
al descubrir tu presencia
justo del otro lado
abrigada con la maleza
que gracias a la naturaleza
mostraba de ti, un ser salvaje.
Nos quedamos mirando
con pensamientos adivinando
o tratando de olfatearnos
el perfume de los cuerpos.
Decidí cruzar el río
para sentirte a mi lado
hicieron angustosa mi llegada.
Sentí que en la playa me esperabas
con los mismos deseos que los míos
con los cabellos largos,
los ojos siguiendo mis pasos
y un calor en el espíritu
como el que yo tenía en mis brazos
para abrazarte y decirte
que al fin he llegado
tras haber cruzado
toda la vida.