y las primeras luces del alba
comienzan a aparecerse.
El café humeante me acompaña
mientras averíguo
qué me tiene preparado el destino.
Una sorpresa, un beso, una caricia?
O la jornada que se avecina
sabiendo que la rutina
no tiene mayores cambios.
Quizás se me ocurra un verso
para el poema más bello
con el que todo escritor ha soñado
o me quedaré con la hoja en blanco
sin poder contar alguna historia.
Quizás esta incertidumbre
es la que me tiene preocupado
queriendo entregarle al mundo
lo mejor de mis vocablos
y con ellos crearle
la más bella sonrisa.
Interrogantes de la vida
que ya me tienen acostumbrado
porque cada uno de los días
es el sueño de la aventura
listo para ser realizado.
Entonces, disculpenme los lectores
pero saldré a enfrentar la vida.
Daniel Valdman.