busca el verso perdido,
que quizas por el frío
se cobijó entre pensamientos.
Le es importante encontrarlo,
porque en él lleva sentimientos
que los pondrá en el poema
para hacer a su amada más bella
al pensarla con el alma.
Sentir su caricia,
saciarse con su mirada,
disfrutar de su belleza
y escucharla que le ama.
Disfrutar sus silencios
que lo incitan al beso
y por más que lo piense,
no encuentra el verso
que resuma ese universo
mientras se queda el papel en blanco,
los sueños descubiertos
y la pluma quieta.