Amenaza tormenta.
Y las nubes se juntan
sin sentir los truenos
se las ve muy negras.
Ya cambiamos las tejas,
la leña cortada está seca
nos queda esperar a la orquesta
que resonará en el techo
al compás del frío y del viento
invitándonos a disfrutarlo
desde la tibia alcoba.
El lecho tendido
en el ambiente decora
y sin quererlo molestar
nos recostamos en el tapete
extendido en el suelo.
Y nos quedamos hipnotizados
por el fuego
que las llamas danzan a su antojo
chisporroteando en la sequedad de los leños
recostada tu en mi pecho
mientras te acaricio los cabellos
y nos olvidamos del mañana.
Daniel Valdman.