a encontrarse con el universo
de donde han nacido
y volverse a sentir libres
de los cauces tan estrechos.
Se cruzan y se mezclan
con sus compañeras salinas
aceptando a los peces
que tienen esa zona invadida
sin pedir permiso,
tratando de atrapar todo su futuro.
Y avanzando llavadas por la corriente
cambian su color y su brillo
siendo una parte más
de todo ese universo
aunque hace tiempos que exista
para estas jóvenes aguas, es nuevo.
Perdieron su dulzura
durante el intrépido camino
y no tienen un destino
porque ya lo conquistaron
borrando su anterior historia
como al humano le sucede
al ya llegar a anciano.