lunes, 15 de junio de 2026

Madrugada

Son las cuatro de la mañana
en un día festivo.
La sombra de la noche
acompaña el silencio de las máquinas
descansando un día más
los músculos de acero.
No hay voceadores
ni vehículos que su ruido exalte.
La ciudad está quieta
dejándome disfrutar el paisaje,
el silencio y la soledad
mientras el mundo descansa.
Y pienso en ti
reproduciendo en la mente
el calor de tu cariño,
la suavidad de tus caricias
casi pidiéndome permiso
y la expresión de tu rostro
cuando te quedas mirando
el perfil que te regalo
compartiendo el mismo lecho.
Y estoy soñando despierto
abusando de tu sentimiento
aunque yo sienta lo mismo.
Gracias por amarme tanto,
sabes que te entrego mi alma
en esta y en todas las madrugadas
mientras la ciudad descansa
y los ruidos de la vida
han desaparecido.
Daniel Valdman.


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