Solo quedan remembranzas
de los tiempos idos
jugando con nuestra memoria
a veces creando sonrisas
y otras soñando
por si hubiera sido distinto.
El tiempo,
medicina pura para superar dolencias
que hayan lastimado el alma,
que hayan herido la conciencia
O para seguir festejando
los momentos inolvidables
de jaranas y alegrías
o trasnochadoras mañanas
conversando con los amigos,
muchos que ya no están
otros que se han ido
descubriendo la vida
que les haya marcado sus destinos.
Muchas aventuras ocuparon los caminos
que hoy vuelven en recuerdos
de cada paso dado
en devenires muy casi olvidados
donde los nombres se esfumaron
entre tantas cosas
con los que juega la memoria.
Y se va descubriendo los detalles
con los que se ha creado la historia.
Daniel Valdman.
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