lunes, 6 de julio de 2026

Despedida

Fue un adios sin palabras.
Solamente dos manos estrechadas
tratando de callar 
lo que estalla en las almas.
Una simple mirada
y un quizás alguna vez
podamos realizar
lo que hoy se nos es prohibido.
Nunca hubo una caricia
ni un beso en la mejilla
y un montón de deseos atragantados.
Solo quedaron los sueños
compartiéndolos con la almohada
y una sensación de vacío
viendo en las tinieblas
como te alejabas
y sin fines de respuestas
al por que fuimos tan cobardes.
Y allí quedará sumergido
como un recuerdo o una añoranza
de lo bello que quizás
hubiera poder sido.
Daniel Valdman.


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