tras la dura tormenta.
A donde irán las mariposas
a encontrar su nectar
pues todos los jardines
sufrieron las consecuencias
de tanta agua caída
entre truenos y centellas.
La inundación llegó a los campos
anegando los pastos
sin dejarle alimento
ni a las cabras ni a las ovejas.
De dolor mujen las vacas
porque no hay donde ordeñarlas
y los establos, cubiertos de agua
no tienen secos espacios
para tanta vida inundada.
Saldrá el Sol algún día
y volverán a sus cauces los ríos
abriéndonos los caminos
para contar lo que se ha perdido
y ver lo poco que nos queda.
son riesgos que se han corrido
para volver a comenzar
lo que quizás sea nuestro destino
para llevar un pan a la mesa.
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