Va recostándose la noche
porque ya el sueño la alcanza
y la Luna como testigo
está que se apaga.
porque ya el sueño la alcanza
y la Luna como testigo
está que se apaga.
Comienzan a asomarse
las primeras gentes,
algunos que se van
y otros que vuelven
porque la misión está cumplida
o porque comienza la rutina
que las obligaciones imponen.
Madrugada.
Aún no se escuchan
comprando lo que no sirve.
El café tintinea
como pidiendo auxilio
diciendo que ya está hervido
y que lo quite del martirio
al dejarlo en la hornalla
con el fuego encendido.
Madrugada,
y comienza la jornada
en un nuevo día de esperanzas
para que no llueva hoy,
que caiga el agua mañana,
porque hoy es el partido
y no es mi anhelo perderlo.
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