es la manera
en que el cielo canta
su himno de guerra.
Y con su sonido,
se viene la tormenta.
Sus rayos vengadores
iluminan toda la tierra
y se esconden las aves,
los árboles flamean
y el agua cae
en forma de piedra
con un sonido grave
de dolor, de angustia, de pena.
Y mirando por la ventana
veo mojarse los recuerdos
que caen en las gotas cerradas
sin que sean añoranzas,
tratando de escaparse entre sueños.
Si, he vivido
y hoy la lluvia me acompaña
mostrándome sin máscaras
la realidad de su cara
y bañando la mía
entre sus gotas y mis lágrimas.
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