cuando logro crearte una sonrisa
como diciendo que el hombre niño
que tienes a tu lado
ya está dipuesto a cualquier travesura.
No importa que el tiempo haya pasado.
Aún somos niños que juegan al romance
y yo feliz de que me acompañes
a no ser tan hombre
para seguir siendo un niño.
Los columpios del mundo nos esperan.
Los caballitos del carrusel se desesperan
ansiando que los montemos
para que los domemos a cada vuelta.
El tobogán crece cada vez más alto
con cada escalón que conquistamos
y el cielo se acerca un poquito
hasta que logremos alcanzarlo con las manos.
Deja que sea yo infante con muchas canas
a esta edad ya tan avanzada
disfrutando los parque y las plazas
trepándonos al sube y baja
disfrutando al crear sonrisas
en tu hermosa cara
alimentando mi espíritu
al entregarme tu alma.
No hay comentarios:
Publicar un comentario