mi sombra te nombra
porque mi espíritu te llama
quizás, sin saber tu nombre.
No soy de ahora, no soy de nunca.
Mi existencia es de siempre
pues tantas vidas he pasado
tratando de encontrarte
para tenerte entre mis brazos
y sentir que contigo
la eternidad es un día,
el mismo día para siempre.
Y en el momento que te halle
sentiré mi nacimento,
el más importante de ellos
porque ha de ser el último
conque reiniciaré la vida
para no soltarte nunca,
para que estemos juntos siempre.
Y callará mi sombra.
Mi espíritu encontrara la calma
y tu, mi querida amada
serás feliz eternamente.
Daniel Valdman.