las estrellas fugaces
y ambos pedímos un deseo.
Yo pido que de mi
jamás te separes.
Aunque sea dura
a veces la vida,
aunque las tormentas
descarguen sus caudales
tomados de las manos afrontaremos
lo que el destino nos depare.
Aunque haya lágrimas
en algunos momentos
que pueden crearlas
también habrán motivos de risas
que causen llantos de alegrías.
Y en mi deseo solicito
sentir tu cuerpo junto al mío
para que las almas se abracen
con las estrellas como testigos
y los corazones unidos
en un profundo beso.