miércoles, 3 de septiembre de 2014

Contradicción, paradoja

Hace algunos domingos, participé de un evento realmente hermoso; una jornada de adopción de mascotas, escencialmente, perros, a la que asistieron más de quinientas personas.
No pude comprender la ausencia de medios de comunicación para transmitir este evento dada la magnitud de gente que asistió, mientras que para sucesos mucho mas secundarios, despliegan un equipo y hasta quizás mas, dependiendo de los canales de televisión que quisieran presentarse.
A lo que me quiero referir es al sentimiento que la gente demostró al llevar sus mascotas para las atenciones médicas que se realizaban y los que fueron a tratar de adoptar una para sus hogares.
Muy bellos los encuentros entre humanos y caninos, desplegando cariño que se respiraba en el ambiente.
Todo el parque de la 114 arriba de la Autopista, estaba impregnado de solidaridad, compromiso y sobre todo, amor.
Hoy me entero que por orden judicial, se reabilitará la Plaza de toros de la Santa María.
La corrida de toros es herencia de los circos romanos donde como espectáculo, se exhibía a una bestia enfrentándose a muerte con un humano.
Se hizo muy popular este espectáculo con la persecución a los cristianos que se los ponía en esas lides
para desacreditar su religión.
Barbarie o no, es cuestión de la historia y del concepto individual.
Desmenuzando la noticia me encuentro con "Plaza de toros" remontándome al circo romano y con "Santa María" columna del cristianismo.
Me cuesta mucho concebir el amor que encontré en la jornada de adopción y la reincorporación de un espectáculo sangriento, injustificado, de sacrificio, donde las condiciones de los adversarios no son justas.
Plaza de toros - Santa María.
Cuál es el circo y cual la religión?