al encuentro con tu alma
cada vez que te pienso,
cada vez que me extrañas
llevando la caricia deseada
para que se cobije en tu mejilla.
Tu rostro entre mis manos
y con los ojos la mirada
diciéndote cuanto te amo,
diciéndome cuanto me amas.
Y en los sueños,
acortando la distancia
lo voy plasmando en versos
tratando de saciar
las angustiosas ansias
de tenerte en mis brazos
haciendo entre los dos
una sola alma.
Daniel Valdman.