calentando el ambiente
mientras el silbido del vinto
penetra por las rendijas.
Recostados sobre el tapete
volamos por los sueños
haciendo que nuestra alfombra
sea la dueña de la magia.
Compartiendo las fantaías
inundamos de silencio la cabaña
sin decirnos ninguna palabra
solo el crepitar de los leños
y el silbido del viento
que penetra por las rendijas.
Cuanto amor hay en ese momento
que tomadas las manos
ambos comprendemos
que la vida de los sueños
existe si es compartida.
Y al calor de los leños,
amándonos en silencio
dejamos que pase el invierno
abrigándonos con nuestra primavera.
Si, mucho amor hay en ese momento
traído del ayer, del hoy, desde siempre
deseando que mañana
no sea diferente
y sigamos amándonos
bajo el calor del fuego
abrigando nuestras almas.
Daniel Valdman.
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