en todos los rincones.
El cielo se vistió de tormenta
y solo encuentro abrigo
en la calidéz de tu cariño.
Eres la luz de mis días
y la dueña de mis sueños
cuando el manto de las estrellas
nos cubre a ambos en el mismo lecho.
No es solo el roce de los cuerpos
sino, el calor del sentimiento
que nos invade el presente
sin ansiedad del futuro.
Porque la vida es hoy
así, ahogándonos de caricias,
sometidos al silencio
porque el sabor de los besos
ni siquiera tiene palabras.
Es así como nos amamos
sin importar las tormentas
que vienen desde afuera
y no pueden penetrar
dentro de nuestro romance.
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