aún vistiendo el cielo
y parecerán sus parpadeos
una danza de lentejuelas.
El Sol aún no se distingue
y están mis ojos
custodiando tus sueños
sin decir que por desvelo
pues solamente te miro
sabiendo lo que te quiero
y más aún te quiero
porque soy parte de tus sueños.
Y por ello, al mirarte en el lecho,
siento que todos mis sueños
contigo se han cumplido.
No hay comentarios:
Publicar un comentario