contra el pecho apretarla
y seguir hacia adelante.
Los momentos malos pasan
y los vientos se llevan las penas.
No importa si dolor causan
pues tras cada tormenta
y comenzar de nuevo
es una nueva apuesta
lista y llana para vencerla.
No hay más tiempo.
Es ahora, ya,
este es el momento
en que el desafío está puesto
y no habrá otro día
si no apretas la vida
justamente en medio de tu pecho.
Cárgate de alegrías,
llenate de buenos pensamientos,
únete a la naturaleza
que soporta todo
y en cada minuto sigue creciendo.
lo sabrás cuando llegues a viejo
y allí te darás cuenta
que valió la pena el esfuerzo.