Quizás algún día, te falten mis te quiero, mis te amo. Quizás extrañes las risas, las caricias que hubiéramos querido darnos. Quizás algún día recuerdes que has amado sin tocar un solo palmo, sin tomarte de la mano, sin conocer una mirada. Quizás algún día extrañes las palabras o quizás el tono de la voz que te conquistaba. Quizás algún día, sentirás que te hago falta. Y cuando te arrepientas, quizás encuentres las puertas de mi alma abiertas o quizás te darás cuenta que ya no me haces falta.
Se abraza tu mirada en la mía y una ola de sentimientos llena de calor las almas. No se resisten las ansias de entregar ese amor en los cuerpos y el beso fluye suave entre los labios sedientos. No es pasión, es cariño que brota desde muy dentro creando angustia en los pechos y desespero en los espíritus. Me quieres poseer, te poseo mientras las caricias vuelan entre las pieles deseosas e innumerables te quiero se hacen sentir en silencio. Eres mía en ese momento y en cada instante en que te pienso. Y eso sucede, todo el tiempo.
Recorren tu cuerpo las caricias ansiando que lleguen a tu alma. Que me regales en la mirada todo tu sentimiento mientras sellamos con un beso la intensidad de este instante. Te amo, me amas y volamos sobre la vida sin querer salir de nuestro mundo, este que existe entre tu piel y la mía, donde se juntan las dos almas. Y es amor.
Danzan las almas en el espacio. Transparentes, etéreas, mezclando los colores con su luz propia. Se cruzan, se abrazan y un cúmulo de sentimientos expanden al universo porque están creadas de amor. En el lecho, los cuerpos se enredan entre brazos y piernas, entre caricias y besos tratando de penetrarse uno en el otro. La intención de los cuerpos es encontrarse las almas mientras ellas se aman en las alturas de los cielos.
Estás en mi. Salvajemente tierna. Me tienes en tus garras llenándome de caricias. Enloqueces mis sentidos y no se si domarte o comprenderte. El cariño todo lo puede y me dejo llevar por tus besos, por tus ansias, por tus deseos y soy esclavo de tus incertidumbres. Me amas como gata, te amo como leona. Y en este zoológico de pasiones soy quien te llena de sentimientos creando en mi renovadas ilusiones. Te amo así, salvaje y tierna porque se que tu alma está llena de amor.
Transitan las nubes dejando a su paso el cielo descubierto. La amalgama de estrellas invita a los sueños, a las fantasías, a las nostalgias y recuerdos. El silencio, cómplice de la noche, hace crecer el Universo y pienso en ti, en cómo me gustaría compartir contigo este momento. Sentados en el prado, cogidos de la mano y soñar el mismo sueño. Quizás en la distancia estarás viendo lo que yo veo, sintiendo lo que siento y extiendes la mano para encontrar la mía. Estamos unidos por el sentimiento que nos traen las estrellas iluminando nuestras almas.
Sobran las palabras para decir que te quiero. Con solo ver tu mirada una sonrisa se dibuja en mi cara y mi alma se muere por abrazarte. Un beso, una caricia y el universo se abre para bañarnos de sentimiento. He de decirte que te quiero en el roce de un beso o tomando tu mano al caminar por la vida. O quizás, al mirar el pasado viendo lo que hemos andado sabiendo que tenemos camino para juntos seguir andando. Tengo mil maneras de amarte, pero en ninguna de ellas puedo decirte cuánto es lo mucho que te quiero.
Despierto contigo en el pensamiento augurando que en la jornada me acompañarán tus caricias y besos. Que el calor de tu piel no se apartará de mi cuerpo y que estaré soñando despierto volver otra vez a tus brazos. Se me hará largo el día afanando el momento para enfrentarme nuevamente a tus ojos y así seguir viviendo este sueño de amarte. A veces duele el sentimiento y aún más si la distancia está de por medio. Te extraño, te quiero y comenzar así la jornada, contigo en el recuerdo le da ánimo a la vida para seguirte amando.
Entregarme a tus brazos es entrar al paraíso. Dejarte amar, sentirme amado y juntos así volar por universos infinitos donde solo las caricias se apoderan de los sentimientos. Los abrazos, los besos y las almas flotan por encima de los cuerpos. La danza del amor marca su ritmo profundo. No alcanza el espacio para tantas ansiedades y suspiros. Para tantos gemidos en silencio donde solo los te amo se escuchan sin decirlos. Y es un instante divino que deseamos hacerlo eterno.
No es tanta la distancia. No estás lejos porque vas con mi alma a donde quiera que vaya. Siento tus caricias, tus besos, tu sonrisa que me acompañan durante el día alegrándome la jornada. Eres tu mi amada quien está conmigo a cada instante. En la labor cotidiana o en cada sorbo de café. Es hermoso amanecer sabiendo que te he soñado, aunque estuvieras a mi lado y así, seguirte amando. Y tanto es lo que te amo que dormido o despierto te llevo en el sentimiento que me regala vida.
Baña el mar la arena borrando las huellas que acabo de dejar. Arrastra pensamientos, sueños y recuerdos que en cada paso abandono. Está amaneciendo y el horizonte lejano comienza a darle luz a nuevas ilusiones. Y estás tu, metida en cada imagen que la mente crea como único personaje que me acompaña en la vida. Y en este momento en que el cielo brilla y el horizonte vislumbra su inmensidad infinita, te siento en el alma, muy profunda, sabiendo que eres mi destino.
Nos desangramos en miradas. Quieren disimular las palabras la intensidad del deseo pero es inútil su esfuerzo pues por más que lo intenten no pueden hacerlo. Es evidente la ansiedad del beso y las caricias se alborotan al ritmo que bulle la sangre. Ya no controlo mi ser. Es tan poderoso el sentir que te atraigo a mi en un ardiente abrazo. Le respondes a mis labios y así es como dejamos que la pasión nos domine. Te amo y no solo en este instante. Es que te llevo en la sangre, en la conciencia y sobre todo, en el sentimiento. Nos amamos en la carne para dejar volar las almas.
Necesito de ti, de tu piel, de tus caricias. De esa sonrisa que me regalan tus ojos o de la expresión de enojo cuando no estás de acuerdo conmigo. Quizás mi ser egoísta necesita de ti para entregarte el sentimiento que llevo muy dentro y que a mi espíritu asfixia. Necesito de ti porque te pienso todo el día y no veo la hora por cobijarme en tus brazos. Necesito de ti, amada mía, para entregarte el alma.
Disfrutaremos la madrugada mirándola por la ventana desde el lecho que nos une. Te sentirás amparada entre caricias y besos y comenzaremos la jornada amándonos como nunca. Y te tendré todo el día muy pegada a mi cuerpo en la memoria de la piel y la del sentimiento. Estaré loco por volver a encontrarme con tus brazos, a saciarme en tus labios esta sed que el amor genera, a entregar la vida entera por estar a tu lado encontrando en tu sonrisa esa luz que ilumina hasta mis más oscuros pensamientos. Y le agradeceré a los Cielos el poder amarte tanto.
Despertarás cada día con una rosa en tu almohada para darle a la mañana la luz de tu sonrisa. Porque verte feliz es mi alegría y así tu amor ilumina mi alma. Es hermoso saber que me amas y así juntos creamos nuevas ilusiones, bellas fantasías mientras nos ríe la vida en nuestro sentimiento. Comenzar así el día, con un beso, una caricia hace que nuestro amor sea eterno.
Siente mi caricia atravesar el espacio. Siente mi beso recorrer el Universo para llegar a ti tras la distancia que en mi alma produce gran tormento. Tanto deseo tenerte entre mis brazos para que sientas cuánto te quiero y el cálido arrullo de dos palabras puedan acercar al firmamento. Duro es el destino de este sentimiento por eso le entrego a los vientos este "te amo" que siento con la pasión que llevo en el alma.
Vuelan las caricias entre los cuerpos. El calor del sentimiento se hace carne y espíritu al mismo tiempo. Son pocos los besos, es grande el silencio y la pasión es la música de esta danza. Se entregan los cuerpos, se escapan las almas a universos infinitos donde se habla con miradas y con el abrazo fuerte entre dos seres que se aman. Y eres tu quien me acompaña a conquistar el universo a donde nos llevan las almas entre caricias y besos, entre pasión y sentimiento.
Tierna, suave es tu manera de entregarte, como si fuera la primera vez que expones tu cuerpo. Como si estuviera de pétalos cubierto que uno a uno en cada beso los voy comiendo. Y así recorren mis labios el jardín que me ofreces, paraíso celestial de pasión y sentimiento. Cómo te amo !!!! En cada suspiro, en cada gemido dices que me amas mientras yo a ti rendido busco tu placer más profundo. Y eres mía como yo tuyo navegando en esta nave de amor y deseo.
Nos amamos con la piel y la carne y en el mismo lecho, te amo en los sueños. En el perfume que me dejas, en el remolino de tus cabellos. Te amo en los pensamientos que no me abandonan en el día y en las caricias que me atormentan desde el recuerdo. Te amo en los suspiros que me regalas y en los besos que revivo. Nos amamos con la piel y la carne pero en tu ausencia, te amo más aunque no estés conmigo.
Estás en mi. Aunque tu alma se resista al sentimiento por las heridas recibidas en algún pasado. Estás en mi porque estoy posesionado de un amor invencible y por la fuerza del cariño que me lleva a amarte. No puedo abandonarte por más que tu quisieras pues tengo el alma llena de sentimiento para darte. Y por eso te digo mi amada que tu lucha es vana ante todo lo que siento. Te amo y no hay razón, motivo o circunstancia que cambie este sentir tan profundo. Y por eso te pido que no niegues lo que desde hace tiempos ya está escrito marcando este destino que nos une.
Entra mi sentimiento por tu ventana para acompañarte en los sueños y en las esperanzas. Quiere llenar tu espíritu de comprensión y cariño cubriéndote con el alma ansiando que una sonrisa se dibuje en tu cara. Darte el beso de las buenas noches o de los buenos días por la mañana y sentir que la vida ríe si tu ríes con ella. Es tanto lo bueno que para ti deseo que me siento muy pobre para poder lograrlo, pues en mi, solo hay sentimiento que así, puro te lo entrego pues más que amor otra cosa no puedo darte
No puedo con tanto sentimiento. Las caricias atrapan el aire y el alma el desconsuelo. Se entiesan los brazos al querer abrazarte y el silencio de tu ausencia deja mi gesto flotando. No estás para decirte cuanto te amo ni para recibir el beso que llevo guardado desde no se cuanto tiempo porque el estar sin ti se me hace eterno y suplica todo mi ser ir a buscarte. Te amo y eso, no hay nada que lo cambie.
Un beso, una caricia y la eternidad del amor en ese instante robándole suspiros a la vida y el goce de los cuerpos entregando las almas. Cuánto sentimientos hay en las miradas que con ojos ciegos se ven tras las manos recorriendo cada poro, sensaciones nuevas disfrutando dándolo todo en la danza de los espíritus. Que el vuelo no termine es la ansiedad que gobierna los timones del Universo en la nave del amor. Y eres mía y yo tuyo y es una sensación divina creada por los mismos cielos que así como a las estrellas también crearon los sentimientos.
Deambulan entre las nubes fantasías mientras entre espacios, dejan ver las estrellas y las nostalgias de mi mente se apoderan. Sueño contigo despierto contemplando este cielo que me trae tu presencia y un manto de sentimiento hace vibrar el alma y el cuerpo. Te extraño. Los brazos vacíos claman tu figura y los ojos desesperados se comen tu sonrisa. Porque de alguna manera me acompañas, en el recuerdo, en la nostalgia por esto que nos tenemos y lo separa la distancia. Y en la angustia de pensarte y soñarte despierto se congoja en mi pecho un amor muy grande. Porque realmente, te amo.
Creo en ti. El poder del sentimiento obliga a las almas a entregarse totalmente sin que se sometan a pensamientos. Creo en ti por tus palabras, por tus gestos. Por la manera en que me miras, por la forma que me acaricias y por el sabor de tus besos. Creo en ti por el impulso a la vida, por el fulgor de tu sonrisa y por los sueños que compartimos. Pero sobre todas las cosas, creo en ti porque te amo.
Me refugio en tu mirada buscando la calma de las ansiedades que le produces a mi alma. Deseos de ti, de tu boca, de tu palabra. Del abrazo infinito que todo lo cura en el sentir intenso cuando se aprietan los pechos y los espíritus se juntan. De la sonrisa que conmueve al más profundo pensamiento y a este sentimiento que busca refugio en tu mirada.