Despierta la vida entre tus caricias. Entregan las flores sus delicias y el cielo brilla en pleno invierno. Las almas se mezclan en la pasión de los cuerpos y desaparecen los sueños ante tan hermosas realidades. Flota entre nosotros la existencia porque la vida es amor y mientras tu estás enamorada, yo, te amo.
Acaricio tus cabellos dejándote el cariño de los buenos días y aún tu dormida, me despiertas todo el sentimiento. Cuanto amor hay en tu sueño, cuanta paz, cuanta belleza que mi alma se consuela al mirarte en el lecho sabiendo que te ama, sabiéndose por ti amada. Y abandonándote en el descanso profundo, inicio las labores cotidianas llevándome tu imagen en el pecho y mucho mas que todo, esta hermosa esperanza de saber que a mi regreso tus brazos, me estarán aguardando.
Se juntan los cuerpos despacio y desesperados. Lo que hay para dar no alcanza en las caricias mientras los besos fluyen alborotados tratando de contagiar lo que cada uno siente. Y se hace el amor enamorado porque no hay otra manera de entregarlo. Sin palabras, sin miradas, con el suave arrullo de suspiros y quizás algún gemido que brota desde el alma. Y es hermoso amarte porque te amo.
Consumimos la vida entrelazados entre mares de cariño y de pasión. Y aunque dejemos el esplendor de juventudes en el camino, a tu lado sigo siendo el niño que ansía enormemente el amor. No se cansan mis ojos de admirar tu belleza con ya plateada la cabeza y las cicatrices del tiempo, crece aun el sentimiento de quererte a mi abrazada. Y en los silencios, cuando solo hablan las miradas, siento que ocupas el espacio que puede abarcar mi alma.
Está tu mirada, tu comprensión, tu cariño y a veces, esa pasión alocada que te hace decir todo junto sin esperar respuestas y preguntándome por qué no digo nada. Entonces, te abrazo despacio acariciándote la espalda creando en tu ansiedad la calma para volver a amarnos. Y eres hermosa en esa entrega pudorosa, como pidiendo disculpas por el atropello de palabras que juntos, en un silencio, lo sellamos con un beso y volvemos a comenzar a crear la vida.
Vuelvo a tu cántaro para saciar la sed de mi alma. El río de caricias que me regalas calma todas las angustias y las ansias. Deseos de ti, de tu palabra. Del espíritu que me comprende haciéndome sentir que me ama. Tengo sed de ti, de tu cuerpo, de tu cariño y de la pasión que unidos hacemos estallar en el lecho de la vida.
El placer de mi mano recorriendo tu cuerpo, entregando sentimientos buscando el alma, es la caricia mas amada que mi corazón puede darte. No hay otra manera de decirte lo que siento mas que este silencio al acariciarte pues en mis manos puedes sentir la sangre que bulla desde el pecho para la vida entregarte. Y estás allí, metida en lo mas profundo donde solo llegan los sentires del espíritu.
No me alcanza tu recuerdo. Necesito tus caricias, tu mirada, tus besos y ese aroma intenso que endiabladamente me seduce. Necesito del abrazo que me apegue a tu cuerpo y de esos ojos que lo dicen todo en el silencio. Necesito del gemido, del susurro, del suspiro que pueda arrancarte en cada latido que mi pasión te exija. Necesito de ti, porque eres mi vida.
Amanece. La luz del alba augura nuevas esperanzas de acercarse más a los sueños. Y están mis brazos expectantes de poder abrazarte y compartir un profundo beso. La ansiedad de tenerte mas cerca de lo que el espíritu alcanza y decirte en mil silencios cuanto me haces falta. Dejar que hablen las caricias. Fundirnos en la mirada y dejar que nuestras almas dancen etéreas y desacompasadas la melodía del sentimiento. Amanece y es cuando mas te quiero porque aunque estuviste en mi sueño, tengo todo el día para pensarte.
Somos dos y entre miradas somos uno. Cuando el manto de los abrazos cubre nuestros besos y la intensidad de las ansias enreda los cuerpos y los corazones palpitan en un mismo pecho. Somos dos cuando te escucho y me cuentas los devenires de la vida y con una simple caricia nos convertimos en uno que ama, que desea, que se muere por penetrar la piel del otro porque el sentimiento es el mismo entre tu alma y la mía.
Anuncian los vientos su traída de tormentas pero la luna llena ilumina los espíritus haciendo que los amantes continúen sus sueños perdidos entre besos y caricias, entre deseos y suspiros. Y estás allí, reflejada en el cielo infinito acompañada por estrellas que guían nuestro destino. La barca de la vida nos ha de llevar muy lejos, al soplo de los sentimientos, por tu mirada, por tu sonrisa y por la manera endiablada con que te amo.
Vuelvo a ti, al lugar del sentimiento donde descargo en tus entrañas la pasión que llevo dentro; las caricias que por guardarlas ya me entiezan los dedos y los labios desesperan por el sabor de tus besos. Si, vuelvo a ti y se desangra el alma al decirte que te quiero.
Cuando seamos viejos y no refleje el espejo las energías del alma, mientras veamos la piel gastada y la sonrisa de tenernos, deseo que juntos andemos por los senderos de los parques. Que te subas a un columpio y que muy despacio te hamaque. Que miremos a los árboles pensando en treparlos nuevamente, mientras una brisa de memoria nos traiga momentos de la infancia y compartamos la misma sonrisa en el placer de sentirnos jóvenes, con las mismas ansias de entonces, con los mismos fuegos, con las mismas pasiones y con este amor de siempre traído por nuestra historia.
Acerca el sentimiento las caricias de otros tiempos mientras tu sonrisa ilumina el caudal de los recuerdos. Siento tu calor, el sabor de tus besos y me aferro por entero al amor que te tengo. Vives en mi, y aunque estés presente, sigo pensando en ti como si fueras el sueño que me cuesta creerlo.
Cantan las aves su canción del Paraíso para compartir contigo el alma del sentimiento. Y en sus trinos nos dicen cuanto amor hay en el cielo que entre tus labios y los mios traemos a este suelo enmarañando los cuerpos en profundos besos. Es este cariño capitán de nuestra barca que nos lleva a navegar por los mares de los sueños y que juntos abrazados a las olas nos entregamos para en pasiones ahogarnos creando nuevos universos.
Clarea la luna de madrugada creando en el cielo fantasías de sentimientos. Pero no hay mayor brillo en el Universo que tu rostro recostado en mi misma almohada. Pues las ansias del amor allí concentradas son mas fuertes que el brillo de la luna y las estrellas que la acompañan.
En el firmamento de los recuerdos aún siento tus caricias recorrer mi cuerpo y la sensación de cariño me conmueve el alma. Estás en mi, en cada pensamiento, en cada nostalgia y cada vez que miro el cielo queriéndote decir que eres mi amada para que las nubes y el viento lleven mi sentimiento al lugar del mundo donde te encuentres.
Vuelan tus cabellos abrazados por el viento y las alas de tu alma están volando con ellos. Las fantasías y los sueños dibujan en los cielos innumerables paraísos de aventuras y destellos donde mi espíritu se une al mismo sendero. Y somos pájaros y somos ángeles disfrutando en ese vuelo todo nuestro sentimiento.
Pueden mis manos quedarse en la distancia. Puede tu voz ahogarme en silencios. Pueden tus besos fundirse con el viento y mis caricias navegar en el vacío. Pero tu amor junto al mío no perderá la esencia de la vida porque contigo compartida no tiene fin el universo. Ni los mares ni las montañas podrán romper este sentimiento y aunque te extrañe y aunque me angustie, no dejaré de luchar por un feliz encuentro que pueda hacer realidad las maravillas de nuestros sueños.
Tanto dicen tus ojos que quizás mi mirada no puede responderles. La inmensidad de cariño, la dulzura del sentir haciendo de mi que me deshaga en sentimiento. Las ansias de abrazarte me invaden pero opto por quedarme sumergido en tu rostro. Acompaño el silencio que inunda el momento porque tu mirada y la mía, lo están diciendo todo.
Aumentan con tu presencia las ansias de tenerte para entregarte en un abrazo lo que mi alma siente. Colmarte de caricias, ahogarte a besos y sentir llenar mi espíritu del amor que me tienes. Y así andar la vida tomados cada día del cariño y afecto y sobre todo el respeto que el amor impone. Porque no es que te amo por el cuerpo, sino, por quien eres.
Dicen las caricias cuánto me haces falta. En su idioma sin palabras cuentan la historia de lo que te he extrañado y sin quizás saberlo también, el alma están entregando. Se arrebatan para mostrarte la alegría de tenerte y la angustia que han pasado al no tocarte con sus manos para decirte lo que sienten. Y hoy, se complacen en tu sonrisa, en tu entrega a sus dominios y en el placer que les creas para poderte decir que te amo.
Pienso en ti y surgen paraísos en mis fantasías. Prados soberbios, jardines iluminados por sinfines de colores con sus mariposas y aves. El espíritu de lo infinito invade mis sentidos soñando contigo recorriendo esos lares tomados de las manos. Es que pensar en ti me produce paz y alivio llevándome el sentimiento al placer de tu sonrisa. Y entonces, vuelo..... Y me doy cuenta que por tu amor, no hay nada que me detenga.
Estás en mi. En cada gesto, en cada sonrisa, en cada mirada. Y cuando te tomo la mano siento como mi alma se mete en tu cuerpo. La energía del sentimiento flota entre nosotros cambiando la vida. Solo basta una palabra, quizás, solo un silencio y el mundo entero desaparece ante nuestras ansias. El sabor de los besos inunda de colores todas las fantasías y las caricias nos transportan a universos desconocidos que juntos hemos vivido y no nos cansamos de descubrirlos. Estas en mi y eres el motivo de la vida.
Tengo atento el oído a tu silencio para escuchar el sentir tan solo con la mirada. Percibir las ansias, aspirar tus suspiros y recibir las caricias que me envía tu alma. Quizás de mi rostro desborde una lágrima. Es tanta la profundidad del cariño que están de más las palabras y tan solo con las miradas podemos reflejar lo que sentimos. Y en este silencio intuitivo, mientras los corazones se abren para dejar libres los espíritus, es cuando mas te amo.
Rebosan los sentimientos en tu mirada. Se alegra e inhibe mi alma al estar tu sentir complacido y sentirme como un niño ante la felicidad tan anhelada. Es tu sonrisa, es tu palabra. Son los gestos y las caricias que con tus ojos me regalas inventando los colores que le dan luz a este día. Y se realizan los sueños que sin querer acumulamos cuando en el abrazo nos estrechamos y sentimos nuestras almas que alborotadas, pujan por meterse en el cuerpo del otro. Gracias por dejarte amar y hacerme sentir amado.
La caricia no cura pero calma. Puede darse con la palma, también con una mirada o con una palabra. Pues, cuando nos vemos a los ojos un torrente de sentimientos fluye, sin necesidad de comprenderlos pero de ellos sabemos cuánto nos amamos. No necesito de tu abrazo para saber que te quiero pues no sales de mi pensamiento y también ello, es una caricia. La que me dan tus gestos, la que me regala tu sonrisa, la que llevo en el recuerdo y la siento como vívida aunque en ese momento no estés conmigo.
Baña el mar la playa acompasando con las olas una caricia. Y así mi amor se desliza salpicándote con mis palmas como el mar a la playa llenándote de caricias. Y entramos a otros universos donde no importa la distancia al horizonte. El destino está en nosotros al meternos mutuamente en el alma y cuerpo del otro. No somos dos, somos uno y tu mirada en mis ojos mira lo mismo. Porque la piel es el camino para llegar a tanto sentimiento.
Trae la brisa aromas de oriente, a especies finísimas, a lenguaje diferente. A cuentos de otros tiempos cuando la magia reinaba y la fantasía era parte de la vida cotidiana. Me trae tu caricia por una danza acompañada con guitarra y caja y un sinfín de deseos de meterme en esos tiempos. Hoy danzas para mi al ritmo de nuestros sueños que no necesitan mas movimientos que el placer de nuestras miradas y con ellos desaparece la calma por la ansiedad de tenernos y de decirnos entre besos cuánto nos hacemos falta.
Tu inquietud me pregunta y a veces no tengo respuestas. La Universidad de la vida también me dejó muchas dudas que para entenderlas, solo hay que vivirlas. Pero de algunas cosas si estoy seguro como que tu caricia me llega muy profundo. Que en el mar de tus besos naufragaría y que mirando tus ojos pasaría la vida. Que me siento dichoso al caminar por la calle cogido de tu talle sabiendo que me amas. Y qué más interrogantes he de contestarte si con mi corazón ya te lo he dicho todo.
Recibe tu caricia mi pecho ahuyentando los males que lo aquejan. Sanadora la palma que con cariño frota los ungüentos curadores. Se llevan el mal, las angustias y tristezas que atacan el alma debilitando el cuerpo. No es la poción la que cura. Es saber que estás presente en las circunstancias adversas, en los momentos elocuentes cuando mas necesito de tus manos sanadoras. El amor todo lo puede, hasta remediar el espíritu.
Se mece mi oído a la música de tus palabras. El canto de tu voz me alimenta el espíritu haciendo que te devuelva la belleza que me regalas con caricias y besos nacidos desde el alma. Tu presencia invade la casa. Otro sabor tiene el mismo ambiente. Los mismos cuadros, los mismos muebles toman otra dimensión solo, porque estás presente. Se llena de arco iris el techo que nos cubre y las paredes irradian destellos de colores. Es tanto el amor que nos une que cuando estamos juntos la vida se convierte en paraíso.
El frío atempera los sentidos queriéndome cobijar en el calor de tu cariño. No es solo el abrazo intenso ni la suavidad de tu cuello al rozarlo con mi rostro. Es en la actitud diaria, la que busca siempre la calma en los momentos mas tormentosos y la palabra que apacigua los vendavales mas crueles. Es el fulgor de tu mirada y la caricia profunda que calienta el alma. O como sirves la taza de café de manera tan delicada. Y esas cosas simples, quizás muy cotidianas, son las que entibian mi espíritu y me hacen feliz al amarte.