Hay un sol en mi destino despejando las tinieblas. Ilumina cada rincón de lo oscuro que estaba mi sentimiento. Tan solo la calidez de tu caricia o la ternura suave del beso refleja los fulgores de la vida que no hace mucho antes realmente no conocía. Y entonces, cómo no imaginarme, cómo no tener ilusiones, cómo no soñar con fantasías que para mí, antes de ti de verdad no existían. Hoy, la puerta del amor está abierta y es fantástico este paraíso.
El poder del sentimiento se agudiza con los años. Ya no es la pasión desesperada sino, la calidez acompañada por la comprensión y el cariño. Hace rato que no somos niños y el calor de tu caricia me calma. El reflejo en tu mirada me hace saber que todo pasa y el amor, radiante y puro sigue siendo dueño de las almas. Si, te amo, con la calidez que nace desde el pecho y eriza la piel cuando lo pienso. Con la profundidad que no cubre el pensamiento y con la madurez sin cohibiciones. Te amo así, sin ilusiones porque ahora se que eres todo lo que quiero.
El prado florecido, las aves trinando. Tómame la mano y emprendamos el camino. Andemos por la vida sin buscar ningún destino con la brújula de tu sonrisa y el timón de mis locuras. Anímate, se valiente que para enfrentar lo cotidiano ya existe mucha gente. Seamos pioneros, innovadores, sin importar que no lleguemos de primeros. El baúl de los tesoros está en nuestras manos. En el palpitar de las almas, en el camino aún no andado. Y por ello, tómame la mano que la aventura existe mientras nos sigamos amando.
Poblarán los aires las caricias. Los colores de las sonrisas se llenarán de perfumes y tu alma con la mía se vestirán de gala ante el romance. Será nuestro amor como un nido abarcando todo el planeta, contagiando su alegría de ilusión, de fantasía y se saludará con besos sin importar la edad ni la apariencia. Crearemos del amor una epidemia donde nadie querrá estar sano y tomados de las manos bailaremos en plena calle. Un día, un minuto, un instante solamente, hasta que los envidiosos nos encierren.
La belleza de tu rostro enciende estrellas en mi mente. La sensación de tenerte así, frente a frente, nubla todas las ideas y me traslada a mundos diferentes donde el amor todo lo puede y no me importa el futuro, porque estás aquí, ahora, en este presente donde se regocija mi espíritu tan solo con tu presencia. Deja la casa de estar vacía. Tu alma toda la llena haciendo que las penas tomen la puerta de salida. Cuanto sentimiento hay entre nosotros que las palabras son escusas de lo que desean nuestros silencios. Es hermoso amarte y mucho mas hermoso, es sentir que me amas.
Descansas a mi lado y es como si soñase contigo. Disfruto tu calor, del perfume innato de la piel que brota sin maquillajes. De la placidez de tu entrega con la seguridad de que estás a mi lado. Y al verte, gozo por tenerte, así, acurrucada, dándome la espalda buscando el contacto con mi cuerpo como para sentirte confiada de que yo también estoy allí, cobijando tu sueño. Y es hermoso.
Extiendo los pensamientos a tus brazos y se apagan las heridas que pueden arrastrar el alma. Sueños nuevos recuperan ansiedades que lo cotidiano obstruye creando necesidades inexistentes. Porque la verdad, para vivir, solo necesito de ti porque eres el complemento de mis fantasías, la aurora de mis sueños, la fuerza y la energía que me impulsan cada día por el amor que te tengo. Y ese es mi real anhelo, compartir contigo lo que me resta de vida.
No necesito escribir lo que siento porque me piensas cuando te pienso, me extrañas cuando te extraño. Es tan grande el sentimiento que solo las almas saben cuanto nos amamos. Que ansío tus caricias, que deseas mis besos. Que necesitamos de la piel para expresar lo que sentimos. Y por todo esto no he de escribirte del amor, pues lo llevamos puesto.
Qué sería de nosotros sin los sueños ? Soñar que estamos viviendo o vivir que estamos soñando. Porque cuando pienso en ti creo que vivo una fantasía y cuando estás entre mis brazos temo que se acabe, como si despertase a la realidad y te esfumes. Porque en este sentimiento la felicidad me conmueve hasta en los sueños perderme dejándome volar con tus caricias. No se qué es realidad ni quiero descubrir el misterio porque con uno solo de tus besos vuelvo al embeleso de no saber donde vivo. Tu amor me tiene rendido y es hermosa esta locura.
Viene la noche a acompañar nuestro romance. Las estrellas titilan como queriendo meterse en nuestros corazones dándole ritmo a la danza del sortilegio y la conquista. El Universo entero está pendiente de este cariño porque hace fulgurar los astros, hasta a aquellos que no tienen luz. Porque el amor, ilumina todo y a mis ojos, más aún con el brillo de tu sonrisa.
El candil de los sueños lo tengo encendido y de su lumbre chisporrotean fantasías realizables. Jardines, praderas, paraísos interminables disfrutándolos contigo tomados de la mano y aún más unidos, compartiendo las almas. Y entonces, vuelvo a ti. A tu presencia que tanto me hace falta para hundirme en tu mirada y repartirnos caricias. Tomarte del talle, caminar por los jardines que acompañan nuestro romance haciendo gala de sus colores como dándonos la bienvenida. Y te amo, con ese amor infante de hoy, de toda la vida.
Te miro. Veo en ti el tiempo que nos ha pasado y me siento orgulloso que tu, estés conmigo. No es la felicidad de tenerte, de amarte, de acariciarte. Es el sin número de motivos que nos hace estar unidos y seguir la vida adelante. Recorro tu espalda con las caricias mas profundas para que sientas de mis palmas toda la infinidad de cariño que en el alma llevo guardada. Te abrazo, te aprieto, te beso compartiendo el sentimiento de cuanto me haces falta. No es pasión ni deseo. Es solamente el amor que yo te doy y tu me regalas.
Nos recibirá la playa que tanto nos conoce y en su alegría hará más suave la arena. El mar como bienvenida nos regalará su mejor sinfonía e iluminará con espumas el aire que lo rodea. Estará feliz la Naturaleza de encontrarnos nuevamente como una cita planeada en el mismo tiempo, en el mismo ambiente. Porque el amor, siempre se espera y es lo que llevamos donde quiera que fuera. Se hincarán las flores al paso de tu presencia y rebosarán los colores para darnos la hora buena de volver a la playa de siempre, con el mismo mar, con la misma arena a compartir nuestro romance eterno.
Pienso en ti y se ilumina el día. Los surcos de la vida se abren ante el sentimiento y el corazón se entibia con tu imagen en el recuerdo. Se que estarás entre mis brazos llenado mi cuerpo de caricias mientras escribo las poesías jamás nunca dichas en la suavidad de tu piel. Pienso en ti y me haces falta como la musa soñada, como la mujer mas amada que haya existido en el universo. Porque tu llevas mi sentir y con ello, mi alma.
Dibujarán las nubes nuestro sentimiento porque hasta allí llegará el amor que nos tenemos. Marcarán con colores las imágenes que realicen y volarán por el mundo contagiando nuestros sentires. No se cómo harán las caricias ni los besos, ni las miradas. Pero donde quieran que vayan crearán muchas sonrisas. Porque la felicidad de tenernos ya no cabe en el espacio. Y al hundirme en tus ojos, me hago nube, me hago ángel, me hago alma para que me sientas dentro tuyo como yo te siento.
Desprendete de todo, no te quedes con nada que desnudos en la cama solo acariciaré tu espalda. Deja que me inunde en el fulgor de tu mirada y si quieres, cierra los ojos para liberar el alma. Quítate todo, no te quedes con nada. Abandona las asperezas de la vida cotidiana. Renuncia al dolor, a los recuerdos, a las penas acumuladas y deja que mi espíritu te invada. Siente el calor de mi cuerpo acariciando la piel que te cubre y entrégate al placer que regalan los sentimientos. No, no es solamente que te deseo, es simplemente, que te amo.
Así como la lluvia baña la pradera, así debo regar el jardín del sentimiento. Abonar con cariño su esencia en cada palabra, en cada gesto. Quitar las malezas que lo atacan, separar las hojas secas que ya han cumplido. Alegrar el jardín con flores nuevas cuando las viejas hallan hecho su ciclo. Renovar cada beso. Suavizar cada caricia. Crear nuevas sonrisas y tener el oído atento. Hacer una pausa cuando se necesita silencio y dejar que el amor, en este jardín de sentimientos, siga creciendo. Porque, al fin y al cabo, es la vida.
Iba rellenando la vida con las piedras del destino, amenazado por cielos de nubarrones y tormentas cargados. Andaba luchando por cada paso hasta que un claro de luz iluminó el sendero. Y me encontré con el jardín de tu sentimiento. Una caricia en cada flor. Un sol en cada beso. Un universo de colores y un futuro infinito regalándome todas las fantasías con cada rayo de tu sonrisa. Ya no quiero salir de este camino. Deseo recorrer el mundo de tu mano y seguir compartiendo lo que sentimos. Porque juntos hacemos el porvenir de la vida. Y desde allí, desaparece el pasado porque solo nos queda seguir amándonos. Y soy feliz.
Sueño contigo. Si, que vamos caminando por los senderos del otoño cogidos de las manos haciendo crujir hojas secas. La sensación de felicidad flotando en el ambiente creada por la alegría de tenernos. No se escuchan palabras en el sueño ni tampoco se sienten caricias. Quizás una que otra mirada pero la sensación es que vamos juntos al infinito. Es maravilloso soñar contigo y mejor aún, cuando te tengo presente y dejas de ser un sueño.
Cambia el tiempo con tu sonrisa. Despejan las nubes como si te temieran y brillan fulgurante los colores de la vida que nos espera. Eres tu, magia auténtica, que me hace ver la vida bajo un marco de fantasía o de realidades inconclusas. Pones el toque del artista en cada mirada, en cada caricia y el mundo se detiene para poder disfrutarte. Ángel de mis sueños, razón de mis sentimientos, cómo no poder amarte si toda tu, eres vida.
El cielo triste acompaña mi nostalgia sumergiéndome entre el calor de tu cuerpo y la dulzura de tu alma. Es intenso el recuerdo y brotan las caricias y las miradas en palabras no dichas, con la única música del agua que acompaña mi nostalgia y las ganas de tenerte.
Los vientos del sentimiento producen arrebatos a mi espíritu acabando con la paciencia. Te quiero entre mis brazos para iniciar una vida nueva y llevarte a las fantasías de paraísos universales. Que me acompañes a recorrer cada uno de sus colores y aspirar el perfume de sus flores entre trinos de aves que nos vuelan. Deseo que seas mi compañera en un hermoso viaje comandado por las miradas y caricias que al paso nos vayamos dando sin tener ningún reparo en arriesgar nuestra historia. Lo pasado, pasado y por ello te invito a compartir mi desespero de hacer un mundo nuevo entre mi amor y tus sonrisas.
No me preguntes. Déjate sentir y abraza mi cuello para saberte amada. Permite que las sensaciones actúen por si solas e invadan tu cuerpo y tu alma. Disfruta la caricia. Goza la palabra que cada una a su manera expresan cuanto se te ama. Acepta la libertad del sentimiento que te invada y navega conmigo en el mar de la pasión, del cariño, entre tormentas de ardor y paraísos de calma. Permite que te ame. Permite ser amada. Sin preguntas porque el amor es la respuesta.
El cielo despejado me deja ver las estrellas y navego por tu cariño mientras la jornada recién empieza. Hoy he de labrar la tierra y en cada terrón que de ella mueva, habrá una caricia tuya impulsando los sueños de una mejor cosecha. Porque tu, eres naturaleza que labro con mis manos, con el sudor de la paciencia, con el espíritu aunado al fragor del músculo y de la conciencia. Es tanto lo que te amo que las flores crecerán con el color del sentimiento.
Hay veces que se ennegrecen los cielos de la vida entonces, busco tu imagen porque ella me reanima. Seguir adelante, ese es el motivo porque tu amor me impulsa, me hace sentir vivo y con mas ahínco voy en busca del destino. No hay luz mas brillante que la de tu cariño transformando los desiertos que agotan al alma en jardines de ternura, de bellezas, de fantasías. Y es así, querida mía que contra truenos y tormentas te sigo amando.
Creo en ti. En la pasión profunda que siento de tus besos. En la palabra oculta que esconden tus silencios mientras gozas cada caricia. En la mirada tímida cuando tienes un deseo y en el candor de tu sonrisa cuando te sientes libre. Creo en ti en el sentimiento cuando cantas o cuando enhebras con las manos fantasías casi imposibles. Cuando pones la mirada en algún perdido detalle y encuentras en él toda una obra de arte. Cuando te levantas regalandome el placer de ver tu espalda y sentirme complacido de amarte. Cuando caminas por la casa desordenando el orden que no existe y buscándole alegría a la existencia. Creo en ti porque has decidido compartir conmigo la vida.
Recostado en la cama, mirando el techo con las manos en la nuca, me alegro con tu figura que recorre la fantasía. Los momentos compartidos que traigo de los recuerdos que me hacen sentir tu aliento a pesar de la distancia. Es que este tiempo que nos separa me hace dar cuenta que sigues conmigo, que aún siento tus caricias, que todavía disfruto tus besos, que me alegra tu sonrisa aunque siga mirando el techo y esté solo en la cama.
Me enamora tu mirada que no es solamente una, son muchas. Cuando cuentas tus historias, se cubre de nostalgia. O se llena de fuego cuando hablas de injusticias. Se empalaga de ternura cuando afloran los sentimientos o cuando te pido que cantes se pierde en la distancia quizás queriendo hallar algún lugar que no existe. Me enamora tu mirada cuando se carga de rosas con la sonrisa o cuando cierras los ojos en el climax que llega a su límite. O cuando te digo que te amo y se llenan tus pupilas de corazones. Me enamora tu mirada porque está en ti.
Toma mi mano, no tengas miedo. Te invito a recorrer la aventura de conocernos. Crear nuevos sueños, inventar otras fantasías. Sentir que la vida nos regala sus bondades y zambullirnos en los vientos que arrasan sentimientos. Toma mi mano, no tengas miedo, hagamos que nuestro amor cubra todo el universo.
Sueño contigo que estás entre mis brazos y cuando lo estás verdaderamente, creo que es un sueño, porque es tan grande el sentimiento que me cuesta creer en la realidad. Todavía mantengo la dulzura de tus besos rozándome la piel, buscando mi deseo y la desesperación del alma por querer abrazar la tuya. Es tanto lo que te quiero que se me confunde lo verdadero con lo incierto. Y por ello, cuando compartimos el lecho, no se si es realidad o el mas hermosos de los sueños.